A LA MAESTRA, CON CARIÑO.

http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/07/13/a-la-maestra-con-carino/

Julio del 2016.

A las maestras del magisterio en resistencia:

A la Sexta Nacional e Internacional:

A l@s asistentes y participantes del CompArte en todo el mundo:

Compas, hermanoas, etcéteras:

Reciban todas, todoas, todos, nuestros saludos y respetos.  Esperamos que estén bien de salud y ánimo.

Les escribimos para presentarles unos videos de otras participaciones que las bases de apoyo zapatistas habían preparado para el CompArte.

Ahora se trata de dos videos dedicados a las mujeres de abajo y a la izquierda, y en especial a las maestras que luchan.  Sale y vale:

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“BAILAR UN PENSAMIENTO”

Este video que les mostramos primero es del Caracol de La Garrucha.  Es un bailable que se llama “Los Derechos de las Mujeres”.  Como casi todo acá, se preparó en colectivo tanto de hombres como mujeres, jóvenes formados en el sistema zapatista de educación autónoma.  Lo crearon, ensayaron y prepararon bases de apoyo zapatistas para el CompArte.  La explicación de la maestra de la ceremoña lo dice todo.  Si terminan ustedes repitiendo el estribillo, es normal.  Pero una cosa les decimos: cuando ustedes sean capaces de, como dice la compañera maestra de la ceremoña, “bailar un pensamiento”, entonces tal vez se replanteen eso de que las Artes son sólo de arriba, y las de abajo son “artesanías”.

El valor del bailable no está sólo en lo que van a ver y escuchar, sino en su genealogía: la zona Selva Tzeltal, cuya Junta de Buen Gobierno se asienta en La Garrucha, fue la última en incorporar mujeres a los cargos organizativos.  Y, tal como dice el bailable o coreografía o como se diga, empezaron unas cuantas (dos o tres, según recordamos).  Las demás compañeras se fueron incorporando a todos los cargos después, sí, pero no porque los hombres les dijeran, o por orden de los mandos, o por la concientización que alguna vez pretendieron imponer, cuando éramos “famosos”, diversos grupos feministas.  Fueron las propias mujeres zapatistas quienes se explicaron, se convencieron y se incorporaron.

Así que ahí está el reto: bailense un pensamiento y luego hablamos.

El video es del mes de abril del año 2016, y fue producido por “Los Tercios Compas”. Copyleft: Junta de Buen Gobierno etcétera.

/Chisme de género: un comisionado de la sección “Subterránea” de los Tercios Compas, bajó hasta donde, bajo tierra, mal descansa el finado SupMarcos y le mostró el video.  El finado sólo hizo gestos de dolor y declaró: “deja tú el baile, el verdadero problema es la realidad”.  Después, viendo cómo cada compañera que se incorpora al bailable, va aventando a los hombres hacia atrás, y toma su lugar adelante, movió la cabeza en señal de desaprobación y, antes de volver a su sueño no eterno, dijo “ya no hay valores” …/

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“LAS MUSIQUERAS”

El siguiente video no está completo.  Es sólo una parte de menos de un minuto porque… porque… bueno, por problemas técnicos.  Platicando entre nosotros recordamos: en los festejos y celebraciones de antes (digamos hace más de 22 años), las mujeres sólo bailaban.  No se veían tocando ningún instrumento.  Es más, ni siquiera estaba en su imaginación que era posible que las mujeres hicieran más música que los cantos eclesiales.  Así que miren, y escuchen la historia de lucha que hay detrás de esa rola ranchera-corrido-balada-cumbia-norteña.  No está en el video, pero cuando les pedimos a las encargadas que llamaran al grupo musical para tomar el video, se dijeron entre sí “oí, búscalas a las musiqueras porque les van a tomar foto”

Si lograron bailar un pensamiento, tal vez puedan descubrir la genealogía que hay detrás de esos pasamontañas, la historia que abraza el violín como si abrazara un escudo, y que empuña la trompeta como lo que es: una espada.

La canción es de un colectivo del pueblo “OSO”, MAREZ “Lucio Cabañas”, Caracol de la zona Tzotz Choj, que incluye tzeltales, tzotziles y tojolabales, y se llama “Nuestras Demandas”.  El video es del mes de abril del 2016 y fue producido por “Los Tercios Compas”.  Copyleft o como se diga, eso.

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Bueno, compas y no compas.  Pues esto fue lo de esta vez.  De repente, tal vez, es probable, quién sabe, a lo mejor, les ponemos otro día más ejemplos, con fotos y videos, de lo que iba a ser nuestra participación en el CompArte.  Y, no sabemos, a lo mejor, quién sabe, tal vez, les decimos de alguna sorpresa por venir.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.      Subcomandante Insurgente Galeano.

México, julio del 2016.

DEL CUADERNO DE APUNTES DEL GATO-PERRO:

Conversación captada por el sistema de satélites interestelares “Pozol´Sistems”, en el mes de julio del año 2016, en coordenadas clasificadas, pero, sí, claro se sabe que era Chiapas, México, América, Planeta Tierra en vías de extinción.  Audio defectuoso, imposible determinar si habla un hombre, una mujer, unoa otroa, o un animal, vegetal o mineral:

“Los maestros”, “los dirigentes”, “los líderes”, já.  Puro “los”.  ¿Y qué pues con las “las”?  Ahí están.  No son pocas.  No, no sé la cantidad exacta.  ¿Acaso tengo cara de estar contando?  ¿Eh?  ¿Como cuántas aproximadamente?  Si no es concurso de popularidad, mi buen.  Ustedes siempre tan de cantidades, y terminan contando likes, pulgares arriba, vistas, seguidores, suscriptores, afiliados, boletas marcadas… hasta que la realidad les pide cuentas.  Sí, pero es que me embravece su lógica de veracidad y corrección.  Si por ustedes fuera, la mierda sería precandidata y su lema sería “millones de moscas no pueden estar equivocadas”. ¿Eh?  Sí, cierto, ya es de por sí.  Pero, mire, el asunto no es lo que cuentan, sino lo que dejan de cuantificar.  Bueno, pues, digamos que, si se aplicara eso de la paridad de género al movimiento magisterial y popular, pues no se estaría cumpliendo.  Son más las ellas que los ellos.  Y si a ésas vamos, ¿por qué no cuenta usted loas elloas?, ahí están también.  ¿Eh?  Sí, popular, o sea que no sólo del magisterio.  Vaya y vea entonces, porque ustedes dicen que son vándalos, criminales, ya falta poco para que digan “terroristas”.  Ahí va a ver a la señora del mercado, a la de las tortillas, gente de pueblo pues.  Sí, gente que se parte el alma todos los días, a todas horas, para conseguir paga para mal vivir.  Sí, no sólo apoyan al magisterio, también demandan justicia, libertad, democracia, buen gobierno.  ¿Eh?  ¿Zapatistas?  No conozco, pero están en sus caracoles, si quiere vaya y pregúntenles.  Yo le hablo del bloqueo, que más que bloqueo es como un campamento popular.  ¿Qué?  ¿Le molesta la palabra?  Ah, sí, claro, su obsesión con el “populismo”.  Por cierto, oiga, qué ridículo el que fue a hacer su jefe allá con los gringos… ¿Canadá?  Es lo mismo, la geografía no altera el resultado. El que es tarugo en un lado, lo es en otro.  Ah, vaya, ¿nada contra el mero mero, el preciso, el que paga?  Bueno, de por sí yo le estoy platicando de las mujeres.  No, no del movimiento magisterial, sino de las mujeres.  Porque para ustedes sólo sirven para… ¿eh? ¿sin groserías?  ¡Voooy, que delicadito me salió!  Bueno, pues, ahí están las mujeres.  Sí, unas son maestras, otras empleadas, otras amas de casa o de cajón, porque no me diga usted que se puede llamar “casa” a esos cuartitos de cartón.  Estudiantes, sí.  ¿Profesionistas?  Bueno, tampoco paso y les pido su título, su credencial de electora o cosas así.  Yo nomás veo, miro, oigo, escucho, aprendo.  Bueno, pues, le digo de las maestras.  Ahí están.  Sí, igual las golpean, las gasean, las corretean.  Y cuántas cosas les dicen.  Y no es que me contaron, lo miré de por sí.  ¿Y viera usted que acaso se rinden?  No.  Ni se desmayan, pues, o sea que no son dejadas.  No, no son manipuladas por fuerzas diabólicas, ni son parte de un complot.  Son así, pues, normales.  Jóvenes, las de juicio, ancianas.  Sí, flacas, gordas, medias, y de todos los colores.  Son diferentes, pero se parecen, porque todas son de abajo y son mujeres.  Mire usted es que yo en lo que me fijo es en la mirada.  Y claro se ve que tienen la mirada como así, como que ya no, como que hasta aquí nomás, como que ya basta.  ¿Por qué?  No sé, pero yo creo que es porque ya saben que no están solas…

Doy fe.

Guau-Miau.